Gimnasia con aparatosGimnasia  con aparatos

Lo ideal sería que hubiera un profesor cada cuatro o cinco alumnos y en general tenemos un profesor cada 20, 25, 30 o más personas. No es por culpa del profesor sino que la metodología de trabajo es así. Las personas van al gimnasio y sin un testeo previo se les da un plan. La rutina que el profesor recomienda es sencilla porque al no poder evaluar al principiante no desea correr riesgos.

Entonces los resultados son muy lentos. Por medio de sobreexigir al alumno a los aparatos de gimnasia se subtrabajan algunos músculos y así se tarda mucho más. Esto es lo menos peligroso porque no se obtendrán muy buenos resultados pero no se corre el riesgo de padecer lesiones.

Gimnasia con asesoramiento profesional

Sin embargo, hay un aspecto más riesgoso de emprender una actividad física sin asesoramiento profesional. A veces los jóvenes están con muchos deseos de desarrollarse muscularmente, en especial los meses previos al verano. Ellos quieren hacer en dos meses en los aparatos de gimnasia todo lo que no hicieron en cinco años. Entonces se sobrecargan y sufren lesiones. Las más comunes son en los músculos espinales, en el cuello, en las rodillas (exceso de trabajo de cuadriceps en las camillas de extensión) y las famosas hernias de disco. El pilar fundamental que apunta el trabajo físico es la alimentación. Sea cual sea el objetivo si no va acompañado de la dieta adecuada no se obtendrán los resultados deseados.
Si un joven quiere mayor volumen muscular -que es el caso más común- y no ingiere las calorías adecuadas seguramente estará más tónico pro no va a desarrollar volumen. En el caso del adulto que desea estar mejor físicamente y más tonificado, va al gimnasio, piensa que quema muchas calorías, entonces se excede en la dieta. ¿Resultado? Logra mayor tonicidad pero tiene mayor panículo graso encima que le hace pensar que no sirve para nada lo que hace. En las pesas y en los aparatos de gimnasia no se gastan muchas calorías. Lo ideal es tener una alimentación variada, compuesta por una baja cantidad de grasas (no mayor al 30%), aportar un alto porcentaje de hidratos de carbono complejos (50%) y cubrir los requerimientos diarios de proteínas, vitaminas y minerales. Además se deben incorporar alimentos ricos en fibra y beber abundante cantidad de líquidos.El hombre actual no se conforma con ser un simple espectador del deporte. Cerca del 70 por ciento de las personas realiza alguna actividad deportiva. La aparición de tantos gimnasios y centros deportivos tiene que ver con este fenómeno que se da en todo el mundo. El hombre quiere verse y sentirse mejor, pero el error es no enfrascarse en los aparatos de gimnasia.

Este hecho, sumamente positivo, también tiene sus peligros. Muchas veces, estos centros no cuentan con personal idóneo que indique en forma correcta e individual el trabajo que necesita cada uno. De esta manera comienzan a circular en el gimnasio rutinas fotocopiadas que sirven tanto para chicos como para grandes, no se controla en forma estricta el progresivo aumento de peso y todo esto tiene un único desenlace: las lesiones.

Para evitarlas tenga en cuenta estos consejos:

1- No hacer pesas y abusar de los aparatos de gimnasia sin que su plan sea elaborado por un preparador físico competente o médico especializado. Entrene en forma inteligente para un mejor progreso.

2- No levantar más peso que el que indica su programa. Realizar levantamientos máximos en forma repetida tan sólo para de mostrar cuan fuerte se es puede ser muy perjudicial para su programa de entrenamiento y provocarle una lesión severa.

3- Nunca hacer pesas ni utilizar aparatos de gimnasia antes del entrenamiento técnico o antes de un partido de fútbol o tenis. Trabaje en días diferentes o por lo menos después del entrenamiento técnico.

4- No hacer levantamiento de pesas antes de salir a correr.

5- Utilizar equipos seguros. Aunque parezca obvio es muy importante ajustar bien los discos antes de levantar las barras, tener suficiente espacio alrededor para realizar el ejercicio con tranquilidad y sobre todo colocar en su lugar los equipos después de usarlos. Aunque parezca mentira, la primera causa de lesiones en los gimnasios es por dejar los equipos mal colocados de los aparatos de gimnasia.

6- Entrenar con ropa bien absorbente. La transpiración pone al cuerpo muy resbaladizo y así se puede perder el equilibrio y el control del peso.

7- Nunca comenzar directamente el entrenamiento con pesas. Siempre se debe empezar con ejercicios de elongación y luego una entrada en calor de alrededor de 10-12 minutos que puede hacerse con trote, bicicleta o soga. Las pesas de los aparatos de gimnasia producen a los músculos un gran estrés, y éstos deben estar preparados para soportarlo. Asegúrese de que cada grupo muscular esté correctamente elongado y calentado antes de iniciar su rutina.

8- No dejar de trabajar ningún grupo muscular mayor. Muchos deportistas tienden a darle demasiada importancia al trabajo de pecho y brazos, relegando las piernas y otros grupos musculares. De esta manera tienen un rápido desarrollo muscular en estas zonas pero con un programa así de desbalanceado resultará un cuerpo desproporcionado. Recuerde que todo su cuerpo es importante.

9- Cuando vaya progresando en su programa, trate de no levantar pesos solo. Los accidentes pueden evitarse si tiene un compañero de entrenamiento para ayudarlo.

10- Nunca debe comenzar un plan de entrenamiento físico y menos aún de pesas con los aparatos de gimnasia sin realizar previamente un completo chequeo médico. Si tiene más de 35 años, está con sobrepeso, sufre de hipertensión, diabetes o problema cardíaco debe someterse a un estudio ergométrico.

11- Si ha tenido lesiones y el ejercicio que realiza le duele no siga trabajando con dolor, cambie a otro ejercicio que trabaje la zona en forma más liviana y no le cause molestias.

12- Si usted quiere bajar de peso y está realizando una dieta adecuada junto con su plan de entrenamiento, no se preocupe si al principio aumenta de peso, ya que el músculo es más pesado que la grasa.

13- Es ideal hacer pesas con los aparatos de gimnasia 3 veces por semana, pero siempre con un día de descanso intermedio. Esto permite que las células musculares se recuperen y obtengan mayor beneficio.

14- Nunca contenga la respiración durante todo el ejercicio. Impide el flujo de oxígeno al cerebro y puede causarle un desmayo. Asegúrese tener una buena técnica de respiración para cada ejercicio.

15- Es muy común que en los gimnasios le ofrezcan pastillas o polvos mágicos que acompañados con las rutinas de los aparatos de gimnasia supuestamente sirven para adelgazar, aumentar la masa muscular o mejorar la resistencia. En general estos productos no se encuentran avalados por nadie y sólo el encargado del gimnasio sabe quien los hace. Estas fórmulas mágicas que ofrecen milagros con menos esfuerzo lo único que pueden provocarle es un daño en su salud, a veces, irreversible. Recuerde que la base del aumento de la masa muscular y la disminución de la grasa, se basa en una correcta nutrición. NO coma cantidades excesivas de carne, ni huevos por docena a lo Rocky pues lo único que logrará es aumentar el colesterol.

Mitos de gimnasio

– El entrenamiento con pesas y aparatos de gimnasia hace perder la flexibilidad. ¡Falso! La gente suele terminar con su rutina y dirigirse directamente a la ducha. De esta manera, el músculo que está contraído por el esfuerzo no tiene la posibilidad de relajarse. Es fundamental trabajar la flexibilidad mediante ejercicios de elongación luego del entrenamiento con pesas.

– Las pesas producen problemas a nivel muscular o de desarrollo en los niños. Si un chico está supervisado por un profesor o médico especializado se puede comenzar a trabajar en resistencia y técnica muscular desde los diez años. Pero para hacer entrenamiento con pesas y aparatos de gimnasia propiamente dicho la edad debe ser de 13 o 14 años. Desde ese límite en adelante cualquier edad es buena para trabajar la tonicidad muscular.

– El trabajo con pesas impide el crecimiento. Esto no es verdad; una cosa es el entrenamiento con pesas y otra es el uso de anabólicos. Estos realmente detienen el crecimiento porque cierran los cartílagos de crecimiento pero en el caso de las pesas, no es así.

– No tiene sentido que los ancianos hagan trabajo con pesas y aparatos de gimnasia porque no ganan fuerza. Esto es mentira. El quid de la longevidad es la actividad aeróbica que se debe completar con un 30 por ciento de entrenamiento de fuerza. En ancianos se ha demostrado que su fuerza se puede incrementar hasta un 300 por ciento.